Pokémon y su poder de hacerte regresar

Hay algo que tienen en común todos los fans de Pokémon: nos divierte jugar. De una forma u otra, todos disfrutamos de innumerables maneras de esta saga. Desde completar la PokéDex (a priori el objetivo principal del juego), participar en combates, intercambiar con amigos o simplemente disfrutar de la aventura, son distintos motivos por los que jugamos Pokémon.

 

 

Monotonía

Cierto es que no todo es color de rosa. Muchísimos jugadores dejan de jugar Pokémon (no sólo competitivamente) debido a que con el tiempo, obviamente, todos cambiamos como personas y tenemos distintos gustos, aspiraciones y tendencias. Además en cierto punto, el juego termina aburriéndonos en mayor o menor medida.

Por lo tanto, una gran cantidad de jugadores, generalmente en la adolescencia tardía, dejan de jugar Pokémon, lo que no significa que deje de gustarles, sino que ya no pasan tiempo jugando online, completando la PokéDex o simplemente pasándose otra vez los juegos. A mucha gente le llega la hora de parar, por un período indeterminado de tiempo.

 

 

¿Cómo pretenden evitar esto?

The Pokémon Company International (TPCI) no sólo es la distribuidora de productos de Pokémon, recordemos que es también una empresa multimillonaria, que, al bajar sus ventas, deben ingeniar estrategias para que la gente no se vaya del juego, y que a su vez personas que lo han dejado vuelvan al ruedo.

Una de estas estrategias podría ser la salida de nuevas generaciones y todo lo que esto conlleva, nuevos juegos con miles de innovaciones (nuevas historias, nuevos Pokémon, objetos, habilidades, movimientos, mecánicas ingame, etc.), secretos en los juegos (como por ejemplo los Pokémon singulares que son revelados oficialmente luego de alguna película, como lo fue recientemente Zeraora), merchandising, etcétera.

 

 

¿Qué quiero decir con esto?

Como dije, mucha gente lo deja, pero mucha otra vuelve. La mayoría de los fans de Pokémon se criaron entre la primera y la tercera generación, y muchas veces la nostalgia les termina ganando la pulseada y se meten a ver las novedades que se introdujeron mientras no estuvieron.

Aquí viene mi caso personal. Entre 2015 y 2016 disfrutaba mucho jugando las ediciones de GBA y NDS en emuladores, viendo vídeos y jugando competitivo en Pokémon Showdown. Además comencé a escribir artículos para esta web, Pokémon Alpha. A finales de 2016, con la salida de Sol y Luna, convencí a mis padres para que me dejen comprarme una 3DS y así poder disfrutar de las novedades que traía la séptima generación de la saga.

Cierto es que, en comienzos de 2017, me aburrí de todo y lo dejé completamente, dejé los combates online, olvidé todo lo que sabía de competitivo, no vi más vídeos y abandoné mi consola guardándola en un cajón. Sí, triste.

Terminando el 2018 encontré mi New 3DS XL y la encendí. Se sintió tan bien tenerla de nuevo y ver mi partida del Pokémon Sol, que decidí jugar de nuevo. Hice un back-up de mis Pokémon y comencé de nuevo. Cuando terminé y con ayuda de un amigo, pude jugar Pokémon X, Rubí Omega y Ultrasol; y recuperé las ganas que dejé en Marzo del año 2017.

En conclusión, Pokémon tiene un poder extraño. De algún modo y de un día para el otro, los recuerdos te llevan otra vez a sentarte frente a tu consola, encenderla y disfrutar de la forma que más te guste, de tu edición de Monstruos de bolsillo.